Soberanía tecnológica: el código encontró a la calle
Período: 2013 – 2019
Tags: #barcelona, #catalunya, #vocdoni, #tsunamidemocratic, #amirtaaki, #yellowvests, #soberaniatecnologica
Referencias destacadas:
- DiarioBitcoin – Amir Taaki creará academia en España (2018)
- CoinDesk – Code as a Weapon: Amir Taaki Wants You to Join the Real Crypto Revolution (2018)
- BitMEX – Amir Taaki Interview: Ethereum, Syria & Bitcoin (2025)
- National Post – French Police Crack Down on ‘Yellow Vests’ (2018)
- PressTV – ‘Yellow Vests’ get teargassed (2018)
El contexto global: Una oleada de desobediencia ciudadana
Entre 2017 y 2019, el mundo occidental vivió una oleada de protestas y movimientos sociales que desafiaron las estructuras de poder establecidas. No eran fenómenos aislados; eran síntomas de un malestar global y de una demanda creciente de democracia directa, participación ciudadana y formas de organización no jerárquicas.
- Los Chalecos Amarillos (Francia, 2018): Lo que comenzó como una protesta contra el aumento de los impuestos al combustible se transformó rápidamente en una rebelión contra el sistema fiscal y político francés. El movimiento, que alcanzó su punto álgido en París en diciembre de 2018 con la participación de decenas de miles de personas, utilizó redes sociales y aplicaciones de mensajería para organizarse sin líderes visibles. Las fuerzas del orden respondieron con una violencia sin precedentes en las calles de París: lanzamiento de gases lacrimógenos, granadas ofensivas y cargas policiales que dejaron cientos de heridos y miles de detenidos. La represión estatal incluyó el uso de granadas GLI-4, cargadas con 25 gramos de TNT, un nivel de violencia inusualmente alto para las calles europeas. Los Chalecos Amarillos se convirtieron así en un referente de la desobediencia civil digital enfrentada a la maquinaria represiva del estado.
- Tsunami Democràtic (Cataluña, 2019): Tras la sentencia del procés, emergió una plataforma de desobediencia civil no violenta. Utilizando una aplicación móvil que combinaba cifrado, geolocalización y convocatorias anónimas, Tsunami Democràtic organizó protestas masivas en aeropuertos y cortes de carreteras. Fue un ejemplo de tecnología al servicio de la movilización política en un contexto de alta tensión.
Estos movimientos compartían una desconfianza radical hacia las herramientas digitales convencionales (Twitter, Facebook, Telegram), sabiendo que estaban sujetas a vigilancia, censura y control corporativo. Necesitaban tecnología soberana, anónima y resistente a la censura, capaz de coordinar la acción directa en las calles y de resistir la violencia estatal.
La sinergia local: Vocdoni y el independentismo catalán
En Cataluña, esta necesidad se plasmó en Vocdoni. Detrás del proyecto estaban Pau Escrich, Elies Campo y Jordi Baylina, ingenieros catalanes con experiencia en tecnología blockchain y activismo digital.
Vocdoni era una infraestructura para votaciones libres, anónimas, verificables y resistentes a la censura. Utilizando Ethereum, IPFS y pruebas de conocimiento cero, su objetivo era que ningún gobierno pudiera detener una votación porque no había un único servidor que apagar. Vocdoni operaba en estrecha colaboración con el Consell per la República y las organizaciones de la sociedad civil catalana que buscaban alternativas tecnológicas para ejercer el derecho a decidir frente a la negación de pactos soberanos.
Amir Taaki y los Politécnicos Autónomos
En este contexto de efervescencia social y necesidad tecnológica, apareció Amir Taaki. Tras su experiencia en Rojava (Siria), donde luchó contra el ISIS y se empapó del confederalismo democrático de Abdulá Öcalan, Taaki regresó a Europa convencido de que la tecnología debía ser el brazo armado de la revolución social.
En agosto de 2018, Taaki anunció la creación de los Politécnicos Autónomos (Autonomous Polytechnics), una academia de hackers en la falda del Carmel en Barcelona. El espacio, de casi 1.000 metros cuadrados, contendría viviendas, un jardín y un sótano para hackathons. Su objetivo era formar a la próxima generación de “líderes ideológicos” capaces de construir herramientas para derribar el sistema de estados nación.
Las dificultades de financiación y las diferencias ideológicas
Sin embargo, el proyecto enfrentó serios obstáculos para su materialización. A pesar de que muchas personas se acercaron atraídas por la propuesta, y de que hubo mucha gente que aportó y trabajó desinteresadamente para llevarlo a cabo, el proyecto no logró consolidarse.
La principal dificultad no fue la falta de recursos, sino cómo financiarse, un punto que evidenció profundas diferencias ideológicas entre los interesados. Mientras Taaki defendía un modelo basado en la donación y el apoyo mutuo sin contrapartidas económicas, otros actores potenciales estaban atrapados en las lógicas del mercado o en modelos de cooperativismo más tradicionales. Las formas de conseguir los objetivos (recurrir a donaciones anónimas, aceptar dinero de fuentes controvertidas, o mantener una independencia férrea) frustraron la finalización del proyecto, que quedó en un estado de espera perpetua.
La lección de los Chalecos Amarillos: Geolocalización y acción directa
Para el proyecto Undervan, la influencia del movimiento de los Chalecos Amarillos fue fundamental. No solo proyectó en Cataluña la necesidad de una organización ciudadana autónoma, sino que destacó la urgente necesidad de desarrollar herramientas de geolocalización específicas.
En Francia, la lucha no era por votar. Era por protestar contra la imposición de leyes abusivas, la desigualdad fiscal y el abuso de poder del estado, que respondía con una violencia desmedida. Los manifestantes necesitaban coordinar acciones en el terreno para conseguir los objetivos de la protesta: cortar carreteras, ocupar rotondas, o evitar los cordones policiales. Las fuerzas del orden utilizaban la geolocalización para acorralar a los manifestantes y ejercer una violencia extrema, que incluyó el uso de granadas ofensivas.
En Cataluña, el contexto era diferente pero complementario. La lucha se centraba en el derecho a votar y la negación de pactos soberanos, lo que impulsó herramientas como Vocdoni para el voto anónimo. Sin embargo, las protestas posteriores a la sentencia del procés (como las organizadas por Tsunami Democràtic) también requirieron herramientas de geolocalización para la movilización rápida y la autodefensa frente a la policía.
Por lo tanto, desde la perspectiva de quienes aspiraban a construir soberanía tecnológica, se hacía imprescindible desarrollar herramientas de geolocalización que permitieran:
- Convocar acciones de forma anónima y segura.
- Evadir a las fuerzas policiales, avisando de la presencia de controles o cargas.
- Documentar la violencia estatal para contrarrestar la narrativa oficial.
Estas herramientas debían ser resistentes a la censura y estar diseñadas para un conflicto asimétrico donde el estado controla el monopolio de la violencia. La represión sufrida por los Chalecos Amarillos fue un laboratorio brutal que demostró la necesidad de una tecnología de combate para la resistencia civil, mientras que el caso catalán demostró la necesidad de tecnología de votación soberana cuando el estado niega los cauces democráticos.

Por qué esto importa para Undervan
Para Undervan, aquel momento en Barcelona y la inspiración de los movimientos sociales europeos fue una lección práctica:
- Vocdoni demostró que se podían construir herramientas de votación anónima y verificable para cuando el estado niega el derecho a decidir.
- Tsunami Democràtic demostró que la ciudadanía estaba dispuesta a usar la tecnología para la desobediencia civil masiva.
- Los Chalecos Amarillos demostraron la necesidad de herramientas de geolocalización para la autoprotección y la acción directa frente a un estado violento que impone leyes abusivas.
- Amir Taaki demostró que las diferencias ideológicas sobre el dinero y la organización pueden ser más letales para un proyecto que la falta de fondos.
Barcelona fue el caldo de cultivo perfecto porque combinaba una demanda política real (el derecho a votar y a decidir), una infraestructura técnica emergente (Vocdoni, las tecnologías de anonimato de Taaki) y una red de espacios físicos (Calafou, la Cooperativa Integral Catalana, los squats de Mataró) donde el código podía encontrarse con la vida.
Aquella confluencia, aunque efímera y frustrada, demostró que otra forma de hacer tecnología es posible. Y esa lección forma parte del ADN de Undervan.
🔍 Para ampliar
- DiarioBitcoin – Amir Taaki creará academia en España (7 agosto 2018)
- CoinDesk – Code as a Weapon: Amir Taaki Wants You to Join the Real Crypto Revolution (8 agosto 2018)
- Diario de León – Amir Taaki: “Con el bitcóin quería hacer ricos a los hackers” (3 febrero 2018)
- BitMEX – Amir Taaki Interview: Ethereum, Syria & Bitcoin (7 enero 2025)
- National Post / NYT – French Police Crack Down on ‘Yellow Vests’ (diciembre 2018)
- PressTV – ‘Yellow Vests’ get teargassed (diciembre 2018)
