El mundo se genera proceduralmente a partir de una semilla aleatoria. Cada partida es distinta. La ruta que elijas influye en el carácter de tu obra final.
Cinco niveles verticales. Secretos que afectan a la rareza. Cartas con el lore del taller. Iones Cu²⁺ y Zn²⁺ que definen el trazo. Un perseguidor que te busca.
La partida no se "resume" en una imagen: la partida es la imagen. Los parámetros de la ficha no son decorativos: son las instrucciones reales del taller.
Entre 2 y 5 minutos. Sin wallet, sin cuenta, sin cripto. Solo jugar.
Tu estela se convierte en un SVG único, con su ficha de taller: metal, voltaje, electrolito, mordido.
Si quieres, Alfonso Crujera graba tu obra en cobre o zinc y te la envía.
La materia prima es tu estela: la trayectoria que dibujas con tu movimiento. Esa estela se transforma, se estiliza, y se convierte en un grabado electrolítico real.
El sistema registra tu posición cada pocos fotogramas. Al terminar, esa secuencia de puntos se convierte en el trazo que dará forma a la obra.
El SVG se traduce a grabado electrolítico sobre metal, estampado en papel, en el taller de Alfonso Crujera. Los parámetros de la ficha no son decorativos: son las instrucciones reales del taller.
Aguafuerte, tinta china, carboncillo, acuarela, neón, circuito, xilografía, op-art, cubista, microscopio, cristales… Cada estilo tiene su paleta, su modo de dibujar el trazo, su carácter.
Puedes combinarlos, reordenarlos, aleatorizar. La rareza se calcula a partir de tus metadatos. No es arbitraria: es la consecuencia de cómo has jugado.
CRUJERA no es un juego "inspirado en" el grabado electrolítico. Es un juego que encarga obras reales a un maestro real.
Alfonso Crujera (Sevilla, 1951) es un artista visual autodidacta residente en Gran Canaria desde 1968. Uno de los pioneros mundiales del grabado electrolítico no tóxico. En 2002 instaló uno de los primeros talleres de esta técnica en España, en su estudio de San Felipe.
Autor del Manual del Grabado Electrolítico No Tóxico (2008) y del Electro-etching Handbook (2013), referencia internacional.
Déjanos tu email y te avisamos cuando abramos la beta. Sin wallet, sin cripto, sin compromiso. Solo jugar y ver qué sale.
También puedes escribir a hola@undervan.me si quieres encargar una obra física o proponer una colaboración.
Tu obra ya existe sin esto: el SVG, la ficha de taller y el grabado físico en cobre o zinc son reales aunque nunca toques una blockchain. Lo digital es una capa adicional, opcional, que aporta tres cosas concretas sobre esa obra que ya tienes.
Un certificado digital registra quién jugó la partida, qué estela salió, qué metadatos tiene la obra y quién la ha poseído desde entonces.
Cada vez que la obra cambia de manos, el contrato reparte automáticamente un 5% al jugador que la creó, un 10% al proyecto y un 85% al vendedor.
Puedes vender el certificado digital conservando el grabado físico, o al revés. El NFT no es la obra: es su certificado.
Para quien ya está en Web3: el certificado es un NFT con metadatos generados por la partida, royalties programadas (10% proyecto / 5% jugador / 85% vendedor) y almacenamiento descentralizado. Nada de esto es obligatorio para jugar ni para encargar la obra física. Detalles técnicos en la presentación original.
Cinco minutos de juego.
Una obra única.
Un maestro grabador esperando tu encargo.